Translate

Páginas vistas en total

lunes, 15 de enero de 2018

COLAPSO DE FLANCO

                   Durante el Plioceno (entre los pisos Zancliense y Piacenziense), se erigió en Gran Canaria un 2º estratovolcán de dimensiones considerables (se calcula que pudo alcanzar casi los 3.000 mts de alzada), que creció sobre las ruinas del costado NE del otro gran estratovolcán que tuvo la isla; el edificio Tejeda, que fue incluso mayor y desapareció a consecuencia de un proceso ultra explosivo (hace unos 14 m.a.), cuando ya se hallaba en un estado muy evolucionado (se cree que ello se debió a una nueva intrusión máfica muy potente en la cámara, que al mezclarse con el fundido félsico dio lugar a una vorágine explosiva tan desmesurada, que incluso hizo desplomarse el techo y crear una enorme caldera de colapso).
El estratovolcán Tejeda formó la isla en escudo de Gran Canaria y
acabó destrozado por una fase paroxísmica, después de lo cual se
originó un domo en su interior y quedó con formato de somma. En
su lado NE se izó un nuevo estratovolcán (Roque Nublo), unos 10
m.a. después. Con el paso del tiempo la evolución de su cámara dio
lugar a un edificio más amplio y  se formó un cráter que se inundaba
de agua. En una fase ulterior la actividad se tornó hidromagmática, a
consecuencia de la conexión agua-magma, el edificio creció bastante
y tuvo una larga etapa ultra explosiva que lo fulminó, en medio de
enormes flujos de tefra, oleadas y avalanchas (diseño de éste autor).
                Éste 2º estratovolcán (Roque Nublo), estuvo activo aproximadamente 1 m.a. (4,5-3,5 atrás), pero no pudo ser descubierto hasta 1990 porque su posición adosada encima del anterior lo dificultaba, porque los vulcanólogos andaban investigando en otras islas cercanas más llamativas (Tenerife, Lanzarote o La Palma) y porque su edificio también explotó en medio de una traca muy duradera y es muy difícil de desenmascarar. Pero según ha ido avanzando el tiempo y la preocupación por ésta temática ha ido en aumento, su antigua efigie monumental va apareciendo cada vez con mayor nitidez y se van comprendiendo algunos de sus violentos capítulos ultra explosivos.
Imagen actual del edificio Roque Nublo, al fondo se puede ver
el bloque de resistencia que ha soportado todo el conjunto de
oleadas piroclásticas, colapsos de flanco, lahares y avalanchas.
En el centro vemos los restos de las laderas del sur, con roca de
brecha encima (más claras), que fueron las últimas que se posaron
en el edificio RN (foto tomada en en interior de la caldera Tejeda, Chira)
Éstas son las rocas de brecha
RN, que marcan el añadido
final. En la imagen se ven
2 tipos de ésa roca y una falla.
Rocas intermedias sitas
bajo las de brecha RN.
 La clave que permite detectar su presencia, se encuentra en los cúmulos que hay en los restos de la antigua cresta (brecha piroclástica), cuyo grosor y extensión ponen en evidencia que hubo un largo espacio de tiempo, durante el cual se emitieron por su cráter (o cráteres) una enorme cantidad de efluvios explosivos de forma continua, cuya magnitud es imposible de establecer, al haberse destrozado la corona brechoide que adornaba su cúpula y haberse desparramado por distintos canales y barrancos hacia las costas de toda la isla, sobre todo las del sur y SW.
Restos del estratovolcán RN, con el monolito encima. Se puede
ver que las rocas están inclinadas hacia la izqda, que es donde
estaba el cráter explosionado. Hay 3 series distintas: arriba las
de brecha (las del roque), siguen las series viscosas y luego las
de carácter intermedio.
               
Solo por el Salto de agua
con estanque, que hay junto
al pueblo de Tejeda se asoman
algunas rocas básicas
Las rocas de brecha RN
son fáciles de identificar
y suelen estar encima de
rocas más básicas (como
aquí) o viscosas (cumbres)
  La inspección reiterada llevada a cabo por su contorno (cercano y lejano), muestra que el dique principal surgió junto al lugar donde se supone que estaba el domo postrero del Tejeda (Roque Bentayga), asomándose un robusto roquedal de rocas básicas junto al pueblo de Tejeda (donde hay un Salto de agua con un estanque), que no parece haberse extendido mucho sino que se debieron acumular por allí y comenzaron a fraguar ése edificio. La nueva inyección de magma debió ser importante y fomentó una cámara, desde donde se emitieron lavas en los siguientes milenios de forma pausada e intermitente. Se detectan con claridad regueros de lava de tipo intermedio por los aledaños (La Plata y Chira o fosa de Tirajana y su barrancal).
En las cumbres resistentes, las lavas fonolíticas de corto recorrido
se hallan depositadas bajo algunos retales de brecha RN. Se insinúan
montones de saltos de agua y cascadas relevantes que delatan un
pasado muy húmedo durante el Cuaternario.
Roca de brecha con aspecto
barroso y muchos clastos de
lago (redondos), que sugieren
una procedencia poco profunda
El otro tipo de roca de brecha
posee un fondo terroso más
claro. Aquí se puede ver con
claridad la procedencia aérea
del roquedal (Cercados Araña).
   Conforme el magma fue evolucionando las lavas fueron tomando morfología fonolítica, cuestión que se puede descubrir por ejemplo en las fortalezas de Ansite y su entorno, donde se ven concentraciones de rocas intermedias debajo de fonolitas, que están a su vez debajo de las de brecha RN. Las viscosas fonolitas se descubren sobre todo alrededor de la corona del cráter (sus restos), cosa lógica pues les cuesta más deslizarse y sugieren haber fomentado la ampliación del cono o conos anteriores, hacia uno o más cráteres en donde las aguas se comenzaron a depositar como estanques. También es de resaltar que durante su última fase (hace unos 3,5 m.a.), el clima decayó por cerrarse el istmo de América Central y la cúspide de éste estratovolcán debió ser, a partir de entonces, muy propensa a almacenar estanques de agua y hielo en las cumbres.
Los 2 tipos de roca de brecha RN, en 1er término la de aspecto
barroso gris con abundancia de clastos redondos, como fondo se
muestran las de aspecto más profundo e ignimbríticas.
           
Uno de los bloques que resistió
los eventos paroxísmicos, se
pone en evidencia por su corona
de rocas de brecha claras.
Imagen donde se ve la ruptura
por colapso lateral de RN; el
edificio está buzado hacia la
dcha, en cuyo interior se divisa
el cráter y el domo Bentayga. En
1er término un dique reciente y al
fondo se insinúa el Teide (Tenerife)
  Desde ése momento RN se tornó en un sistema de ignición hidrovolcánico, siendo una consecuencia lógica de los factores expuestos. Las aguas y el hielo que se derretía, en parte se debían introducir hacia el interior del monumental edificio, a través de las innumerables grietas que se llevaron a cabo en su estructura, dando lugar a que se formaran pocetas subterráneas. Encima de las viscosas fonolitas se detectan (por debajo del monolito RN), cúmulos de materia pulverizada correspondientes a series explosivas superficiales, lo que se deduce por la toba terrosa que se formó derivada de un espacio que contenía arenales y lodo. El volcán se debió convertir en ultra explosivo debido a que se producían conexiones agua-magma óptimas, lo que debió ir perforando el cráter poco a poco por actividad freatomagmática.
En ésta imagen vemos el fondo del cráter más bajo, en cuyo
centro se insinúa la ladera destruida por el colapso de flanco.
La cresta que se ve al fondo contiene coladas masivas recientes,
visibles en un almagre que no se percibe en la foto. A partir del
árbol hacia la dcha., el cráter es más alto (tiene forma de silla),
hecho relacionado en parte por erupciones posteriores al derrumbe.
                  Llegado un punto se comenzaron a expulsar las rocas de brecha piroclástica desde grandes profundidades del cráter, como demuestra la inspección de las mismas en cuya matriz se ven incrustados clastos de todo tipo, que sin duda pertenecen a erupciones habidas en tiempos muy anteriores y debían estar depositadas en las entrañas de RN. En muchos de los cúmulos gigantescos de brecha la roca está vitrificada y estirada al modo ignimbrítico, lo que pone en evidencia la violencia de las explosiones y sus depósitos se esparcieron a distancias de más de 10 kmts, formando una cúpula que no logró sostenerse y comenzó a derrumbarse quizás por el propio efecto de las persistentes mega explosiones y de la sobrecarga.
Los cúmulos de roca de brecha se pueden hallar a distancias
de más de 10 kmts del antiguo cráter. Aquí vemos uno en los
altos que hay encima del pueblo de Soria, junto al monte Tauro.
                    Hay hasta 3 puntos destructivos notables; el 1º ya lo hemos desarrollado en otros posts y es el que versa hacia el SE, vía La Plata, Ayacata, Chira, Mogán, Arguineguín y Ayagaures, el 2º se fue produciendo por el Este (Tirajana y Fataga) y en él intervinieron las aguas de los deshielos, que fomentaron lahares y avalanchas descomunales hasta hace bien poco, mientras el 3º  se produjo en el sector SW y originó un deslizamiento gigantesco (el mayor de todos), del que se sospecha que fue ocasionado por una fase especialmente violenta (de tipo pliniana), donde pudo haber una gran explosión paroxísmica hacia ése sector, que eliminó gran parte del edificio que se hallaba encima del Tejeda, dando lugar a la reaparición de su domo postrero (tipo somma).
Desde la presa de los Hornos se contemplan los efectos de la deflagración; a la izqda
se observa el monolito de brecha ignimbrítica RN, debajo del cual aparece la huella
de la inclinación del edificio, en el centro vemos el fondo del cráter y a su costado la
línea rocosa que quedó, siendo visible en el lado dcho. (norte) y casi desaparecida por
completo hacia el oeste. En 1er plano vemos algunos diques recientes situados en la
otra mitad del cráter, que han elevado su estructura hasta formar una especie de silla.
Desde la punta que hay bajo
 el monolito se puede ver la
dirección que tenía ése lado,
así como un almagre que marca
coladas de lava posteriores (se
han dibujado para matizar ).
La otra mitad del cráter (La
culata), está repleta de diques
y lavas posteriores, siendo
visible un almagre de división
que ha sido remarcado.
         El suceso seccionó RN más o menos por su mitad, pero aún se puede ver sus secuelas por algún punto de observación (el mejor quizás sea La Culata). Luego de esto la cámara debió quedar casi vacía y muy dañada, quedando los restos del cráter en forma de silla, un hecho que parece indicar la posibilidad de que el acontecimiento fue un colapso lateral similar al de St. Helens. La parte hundida permanece tal cual, mientras que la mitad más elevada fue inyectada por algunos diques posteriores, que la robustecieron con intrusiones juveniles, estando la última erupción datada hace unos 3.500 años en el Montañón Negro (sector norte).
Desde lo alto del RN se ven las vías de desalojo masivo del
 colapso de flanco, que hicieron reaparecer el domo del Tejeda,
cuya efigie fue invadida por rocas de brecha de RN y dieron
 lugar al Roque Bentayga, una hilera residual del anterior cuyos
 roquedales superiores pertenecen al RN. Las 2 hileras que vemos
aquí están en el interior de la gran caldera del Tejeda.
                   La trayectoria de ése flujo piroclástico tipo "nube ardiente", se puede ver tanto a través de los visores satélite como a pie de campo, a través de la ruta de Artenara-Acusa-La Aldea de San Nicolás (carretera del oeste que parte desde Tejeda pueblo) o atravesando la caldera del Tejeda por el carril de El Carrizal, por una de las hileras de conos resurgentes que emergieron por el interior de ésta, después de que se hundiera su techo.
Resultado final del colapso de flanco de Roque Nublo sobre
el Tejeda, con lavas más oscuras de fondo pertenecientes a
erupciones recientes de conos resurgentes del RN.
                Hay varias de éstas hileras repletas de conos erigidos entre 13,5-8,5 m.a. (datos científicos), que rellenaron la gran caldera ovalada y son núcleos de resistencia  (por contener innumerables diques y roquedales viscosos de tipo fonolítico), que aguantaron los flujos piroclásticos plinianos de RN, así como los lahares y avalanchas posteriores.