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domingo, 28 de mayo de 2017

NÁPOLES

                   Nápoles fue levantada por colonos de origen griego provenientes de Ischia y Cumas que se instalaron en el islote de Megaride (donde está el Castel del'Ovo) y sus cercanías, huyendo del activismo volcánico que se estaba produciendo por allí (470 a.c.). Por entonces ya existía otra población mucho más antigua, Parténope (siglo VII a.c.), aunque debido a su lejanía con la costa fue abandonada y suplida por la Ciudad Nueva (Neapolis) que, no obstante, careció de importancia tanto durante el periodo griego como durante el romano. A los nativos actuales se les denomina de forma indistinta partenopeos o napolitanos.
El castillo de Sant Elmo visto desde la plaza del Plebiscito,
es uno de los emblemas de la ciudad
                    El rechazo de las costumbres paganas por parte de los nuevos pobladores cristianos, hizo que Neapolis se fuese convirtiendo en el lugar predilecto de la Campania en detrimento del área de Pozzuoli y su periferia, siendo el área de Pompeya un lugar maldito, que se hallaba aún bajo los escombros ígneos. La ciudad vieja está adosada al costado sur de los Campos Flegreos y tiene un millón de habitantes aproximadamente, pero si se le añaden los barrios periféricos suma hasta los 4 millones, que se amplían hasta los 6,5 si se incluyen los pueblos y ciudades cercanos que circundan el área transvesubiano.
Castello de Sant Elmo, adonde se sube con funicular
   Fue creciendo a partir del sector que comprende desde la Piazza Garibaldi hasta el monte Vomero, Campos Flegreos e islote de Megaride (la ciudad vieja) y comenzó a ser importante cuando fue el objetivo de las fuerzas imperantes en el sur de Europa y norte de África que se disputaban el control sobre el Mediterráneo. Sarracenos, la Corona de Aragón, el Sacro Imperio, los normandos y los borbones de la dinastía española la asaltaron, reconstruyeron y engrandecieron, hasta convertirla en una de las ciudades más prósperas de Europa durante el Reino de las Dos Sicilias (siglos XVIII y XIX). Con posterioridad, a partir de la unificación de Italia, fue cayendo en el declive hasta quedar como una ciudad atascada en el pasado.
Los restos romanos escasean, únicamente hay constancia
de la presencia de una residencia ocupada por Lucio Licinio
Lúculo en el sector del Castel Del'Ovo                   
                   La ruta napolitana está compuesta por restos pertenecientes a los dominios que hubo en la Edad Media y épocas posteriores y se componen de castillos, palacios, museos e iglesias (Nápoles es la ciudad con mayor número de iglesias del mundo, por encima de Roma y tiene más de 400 cúpulas), cuyos edificios se hallan diseminados de manera más o menos lineal entre el Castel del'Ovo y la colina de Vomero.
Visión de Nápoles y el Somma-Vesubio desde Sant Elmo
Funicular de Vomero
Toba no ignimbrítica con
bombas incrustadas
  El itinerario puede comenzar desde Montesanto en donde hay dos estaciones de metro que conectan con todos los puntos claves de la gran urbe, una vez allí se pueden coger dos líneas de funicular  que suben hasta el Castel de Sant Elmo. Este castillo fue edificado por orden de Carlos I en 1275 aunque, en principio, era un centro religioso. El Virrey Pedro de Toledo mandó restaurarlo entre 1538 y 1546 una vez terminaron las erupciones del Cratere Nuovo, transformándolo en un castillo. Está situado en la cima de Vomero, un monte compuesto por depósitos volcánicos ignimbríticos provenientes de los C.F. y es el lugar más indicado para poder ver la Bahía de Nápoles al completo, con especial encanto al  atardecer.
La Spaccanapoli
La Galería Umberto I
    Una vez de regreso a Montesanto se puede ir bajando hacia el puerto vía Piazza Plebiscito a través de la afamada calle de Toledo, donde se localizan la mayor parte de tiendas de alta gama, palacios reciclados en otros menesteres e iglesias de todas las épocas y dimensiones. Si se prefiere se puede bajar a través de la popular Spaccanápoli, una barriada típica sita en el corazón del casco antiguo en donde hay un Quartieri (sector) Spagnolo muy recomendable y asequible en el que se pueden hacer contactos y degustar comida del país hermano o del nuestro, preferiblemente al caer la tarde-noche. Está un par de calles hacia el norte de la calle Toledo.
El Maschio Angoino es una edificación carente de
sentido armónico en el que destacan hasta tres tipos
de rocas; toba amarilla, basaltos oscuros y mármol.

Entrada de la Galería Umberto I.
Enfrente está el Teatro S.Carlo.
Plaza de Plebiscito, con la fachada
de la Basílica de S. Fco. de Paula.
   A menos de un kilómetro de Montesanto se encuentra la Piazza del Plebiscito, un enclave de vital importancia político-social desde hace siglos, donde se concentran la mayor parte de los edificios emblemáticos de la ciudad. El Palacio Real, la Basílica de San Fco. de Paula (enfrente), la pequeña Piazza de Trento y Trieste con una hermosa iglesia medieval, la Galería Umberto I y el Teatro S.Carlo construido en 1737 que es considerado el teatro de ópera mas antiguo y bello del mundo (espejo usado por otros grandes teatros para imitar su estructura), son sus principales monumentos. El Castel Nuovo (Maschio Angoino) está a unos metros de la gran plaza, fue edificado por Carlos I de Anjou entre 1279 y 1282 para ser usado como palacio real. La Corona de Aragón lo reformó eliminando su anterior diseño y construyendo las cinco torres y el arco de triunfo que lo jalonan y rodean (1443). En mi última visita (2014) estaba en obras.
                       
El Castel del'Ovo es un ejemplo del uso eficaz que
tuvo y tiene la afamada Toba Amarilla Napolitana.
                  Se acaba el trayecto en el castillo más antiguo de todos, el Castel del'Ovo, que al principio era una villa romana, siendo restaurada con posterioridad por el Emperador Valentiniano III (siglo V). Los propios napolitanos la arrasaron para evitar su ocupación por parte de los sarracenos (siglo X), hasta que la Corona de Aragón llevó a cabo la última remodelación, que fue ampliada por los normandos y los borbones.
Una construcción nos muestra rocas de toba ocre ignimbrítica,
junto a la cual se ve otra con aspecto de sienita plutónica, ésta
debió ser arrancada por las violentas explosiones de su posición
interna (situada en la base de alguna cámara) y expulsada al exterior
                      Esta es la ruta base de Nápoles a la que se pueden añadir otros monumentos importantes como el Museo Arqueológico Nacional (donde están guardados los restos de Pompei y Ercolano), el Palacio de Capodimonte (pinacoteca), el Castel Capuano, la Villa Floridiana o el Museo Nacional  de Cerámica. Entre sus muchos centros religiosos de interés se puede destacar a la catedral (Duomo), el Monasterio de Sta. Chiara, las Basílicas de Sta. María del Carmen Maggiore y S. Lorenzo Maggiore o la Iglesia de S. Doménico Maggiore.